Skip to content

HIGIENE de Ernesto González Barnert.

31 enero 2009

higiene

Publicado el año 2008 por Ediciones del Temple, HIGIENE es el segundo libro del muy buen poeta chileno Ernesto González Barnert, antes había publicado un pequeño volumen (La coartada de los dragones por el camino pequeño -Ediciones Pewma 2000) que en algún sentido era el anticipo de Higiene, no sólo porque alguno de sus poemas definitivos en La coartada aparezca en versión primitiva, sino -como lo escribió Simón Villalobos para el primer número de CONTRAFUERTE- por la relación entre las figuras del  fracaso y el escritor, entre el poeta y su autorreferencia que es un movimiento intertextual, pero también el camino de la autorrepresentación. Para continuar leyendo, entonces, la reseña que Simón Villalobos Parada escribió sobre Higiene de González Barnert, cliquea el enlace que sigue.

HIGIENE

o este mazo de broza esparciéndose por el viento.

Hay un gesto que se repite a lo largo de Higiene, el gesto de alguien que insiste en la escritura cargando de sentido este ejercicio en contradicción a su resultado o producto –siempre parcial o fallido: el poema y sus consecuencias. De esta manera, se apunta a una red de relaciones en torno a la creación poética o, más bien, se apunta a su crisis; la lectura obsesiva, la preparación meticulosa del poema que llegará a ninguna parte cuando se termine o abandone, son sus síntomas. Este mismo comentario –siguiendo con las actitudes románticas y autoreferentes- busca enfrentar ese vacío, transferir esa crisis al resto de sus agentes (lectores, críticos, escritores, etc.) desaparecidos, alejados o desafeccionados de la poesía que se inventa y publica en la actualidad.

En este poemario el escritor es la figura de un desastre, una especie de mal innecesario y celebrarlo en su agonía es fijar una contradicción rayana en el absurdo, similar a la celebración mapuche del día del carabinero en los predios recuperados y amenazados por nuevas invasiones. Sin embargo, este desastre se celebra, haciéndose notorio en el encierro atrofiante del sujeto y la violenta reducción del poema que es su reflejo pasando de un envase a otro. Esta violencia se debe a cierta economía o norma que no se explica, no se da a entender, sino en su fuerza ya impuesta en el texto, como convenciones insuficientes para justificar las mutilaciones que ejerce. Poner en duda este proceder o normativa, mostrando su resultado, su imperio y no sus argumentos, es uno de los aciertos del poemario.

El lugar del fracaso, común a muchas teorías y manifestaciones actuales (series de televisión, canciones, avisos comerciales, etc.), es el agotado punto de partida de la voz de Higiene, su continuidad en la secuencia del libro se caracteriza por una esforzada afirmación que pugna por mantenerse en medio del propio sabotaje de su discurso, calculando una fuga por “sus grietas, / líneas que no deberían estar” o fijando la atención en el error que abriría el poema más allá de su censura. Es decir, esta voz se caracteriza por el deseo de desbordarse.

La resistencia contra el exterminio o fascismo constitutivo de la Higiene, es otra manera de comprender el gesto que fundamenta al poemario. Esta resistencia señala una dificultad que correspondería a los condicionamientos sociales al oficio de escritor –incluyendo aquellos que los escritores reproducen con generosidad- en tanto ejercicio vital al margen de los exclusivos y escasos circuitos del comercio literario, más ligados a las novelas de consumo masivo –si es que resulta adecuado este término para el mercado editorial chileno- que a la poesía, que se despliega oficial, débilmente en efemérides, eventuales carnavales veraniegos y premios municipales. Se puede decir entonces que Higiene es secuela de su propia permanencia en las actuales condiciones de ignorancia transversal y el desprecio que se deshace en aplausos frente a la poesía. En este sentido, su valor está en ser el claro efecto de su presente, su denuncia casual, pero también el acto que lo sobrepasa pues asiste a dicho presente desde la reflexión y práctica poética.

Es por esto que Higiene exige un lector que simpatice con las reivindicaciones y problemas que plantea, pues, de no ser así, otro lector podría cansarse de la escena que se repite girando por el calabozo del poeta, las torturas a las que se somete y de las cuales emerge un Yo glorioso: desinfectado y engrandecido por sus padecimientos; un Yo que en el inconcluso proceso de borrarse se concreta y personifica en la retórica representación de un sacrificio en y por los poemas.

De esta manera, el sujeto es parte de un controlado exceso que el texto combate y tributa: ese salto que uno señala y otro castiga durante la poda de la escritura. Poda es un término acuñado en la jerga de los talleres literarios de antaño que ocasionalmente reaparece como consejo de sus cultores a jóvenes talentos: “Sé lo que es el arte del bonsái / al observarme”, agrega González. Creo que esta tradición puede explicar el golpeteo de tijeras que se escucha detrás de las palabras de Higiene, como una especie de inteligencia corriendo entre los versos. Pero, a pesar de esos cortes, se oyen también trozos de una conversación que se cuela entre ellos: “Alguien te dibuja con los ojos cerrados / y no teme / propasarse en algún trazo / equivocar el ejercicio de sentar la belleza” y disperso -en este ir y venir de poeta a crítico y viceversa- reluce un “no claudico”; esa decisión podría servirnos como una respuesta prevaleciendo por encima de las dudas que adornan este libro.

Simón Villalobos. Santiago, 1980. Poeta y editor de poesía en Contrafuerte. Ha participado en varios talleres de poesía. Fue director y editor de la revista Estrago durante los años 2003 y 2004. Ha publicado poemas en Desencanto Personal (Editorial Cuarto Propio, 2004). Obtuvo una Mención de Honor en el Concurso de Poesía Carlos Pezoa Véliz, razón por la cual fue incluido en la antología Selección de Poesía 2005 (Fundación Nueva Poesía, Santiago). Es Licenciado en Literatura y Magíster © en Literatura.

También puedes leer en LA CALLE PASSY 061:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: